Viajar con niños a Canadá es elegir uno de los destinos más aconsejables para reconectar con la naturaleza y vivir experiencias únicas. En el segundo país más grande del mundo hay mucho que ver y que hacer, un destino muy recomendable para viajar en familia donde los niños se convertirán en los verdaderos protagonistas de todas las aventuras y donde podréis encontrar una gran variedad de actividades para la diversión de toda la familia.


En las calles adoquinadas de Quebec, la ciudad amurallada más antigua de Norteamérica, podréis sentiros como en un cuento de hadas retrocediendo a los años la colonia francesa; cogiendo el funicular para acceder a la Terraza de Dufferin y admirar las increíbles vistas del casco antiguo de la ciudad, del río San Lorenzo y en la temporada de invierno, deslizándoos por su tobogán de hielo que se ha convertido en un icono de sus fiestas navideñas. Además, en las calles de precioso barrio de Petit Champlain, disfrutaréis de las actuaciones de un sinfín de increíbles artistas callejeros.

Vancouver es famosa por la increíble oferta de atracciones familiares ubicadas en el parque Stanley y Granville Island. Por ejemplo, el parque recoge uno de los mejores acuarios del mundo: el Vancouver Aquarium. Situado en el 845 Avison Way y abierto todos los días del año, os ofrece cuatro zonas de juegos, un tren en miniatura y un parque acuático. En Granville, un enorme banco de arena al que llegaréis con un transbordador que recibe el nombre de aquabus, encontraréis el mercado de Grandville Island Public, uno de los más importantes espacios culturales en la ciudad con teatros, talleres artesanales, tiendas de artesanía, galerías de arte, salas de cine y una gran oferta en puestos con todo tipo de comida en un auténtico paraíso gourmet y donde podréis realizar actividades al aire libre como los paseos en kayak. Además, la costa de Vancouver está considerado como una de las mejores ubicaciones para realizar el avistamiento de orcas, especialmente entre los meses de abril y octubre en salidas con lanchas o incluso kayak. ¡Una auténtica aventura que encantará a los más peques de la familia! Como visita cultural, os recomendamos una visitar a la Vancouver Art Gallery como una gran exposición de más de 10.000 obras de arte donde se incluye la mayor colección de la artista canadiense de fama mundial Emily Carr, que se inspiró en su obra en ls indígenas de la costa noroeste del Pacífico. Durante los fines de semana, encontraréis programas exclusivos para niños que estarán dirigidos por músicos, artistas y bailarines que a través del juego enseñarán a los más pequeños a apreciar de una forma diferente el arte. En el Gallery Café, encontraréis uno de los espacios al aire libre más especiales y bonitos de la ciudad para tomar un aperitivo en familia con una gran oferta de deliciosos sándwiches, ensaladas y sopas.

Montreal es otra de las ciudades más especiales para viajar en familia, disfrutando de sus laderas en el Monte Real o dando un paseo a caballo. Durante todo el año, podréis realizar patinaje sobre hielo o disfrutar de una playa en el centro de la ciudad y, por supuesto, no os podéis perder su parque de atracciones La Rondé con su famosa montaña rusa. Montreal, con su inconfundible aire francés, es conocida por su oferta de museos entre los que se encuentra el Biodôme, un museo “vivo” situado en el antiguo Velódromo de Montreal y donde los niños a aprenderán a través de la observación y experimentación las ciencias naturales. En este museo, además, encontraréis un precioso jardín botánico, un zoo y un acuario. El Biodôme es uno de los cuatro Museos de la Naturaleza en Montreal a los que se une el Jardín Botánico, el Planetario y el Insectario. En esta ciudad podréis además disfrutar de un delicioso chocolate o capuchino en los innumerables cafés de Boulevard Saint-Laurent, visitar la preciosa iglesia o pasear por el Parque Mont-Royal y disfrutar de la zona de juegos para niños.

Toronto por su parte, nos ofrece un bonito zoológico y la increíble Torre CN, con un suelo de cristal en el que sentiréis pasear entre las nubes mientras admiráis sus increíbles vistas. Otras actividades ideales para para realizar en familia es la visita al Centro de Ciencias de Ontario, las excursiones en ferry a alguna de las islas cercanas y por supuesto, el paseo en barco Maid of Mist donde surcaréis las cataratas del Niágara. Sin duda, uno de los paisajes más visitados en el mundo son las cataratas del Niágara y pueden apreciarse tanto desde el lado estadounidense como desde el lado canadiense, siendo mucho más espectaculares desde este último. Las cataratas están formadas por tres caídas de agua y la más espectacular es la Horseshoe Falls que debe su nombre a su forma de herradura y que cuenta con más de 671 metros de ancho.

Aún con impermeables, será imposible no mojarse mientras recorréis las plataformas para admirar de cerca las cataratas y os asomáis por las barandillas, mientras que los niños se asombren cuando les relaten que las cataratas se formaron por el deshielo del glaciar Wisconsin hace mucho, mucho tiempo, durante la edad de hielo. En Niagara, además, podréis visitar el acuario, el Jardín Botánico o Marineland un divertido parque acuático con innumerables actividades para toda la familia.

Ottawa, el centro político del país, la encontraréis en la ribera del río que recibe el mismo nombre y cuenta con más de un millón de habitantes. Con un preciosa y particular arquitectura, cuenta con multitud de museos y galerías de arte como la Casa Laurier, el Museo de Guerra de Canadá o el Centro Nacional de Arte. En Parliament Hill encontraréis los edificios gubernamentales más importantes del país y es una de las zonas más interesantes de la ciudad. Además, no os podéis perder el Cantal de Rideau que conecta la ciudad con el lago Ontario con un recorrido de más de 200 kilómetros fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad y representa un paraíso para los amantes de la naturaleza.

Los tesoros naturales son sin duda el mayor atractivo de Canadá y el lago Lousie es el más famoso del país y uno de los más visitados. Ubicado en el Parque Nacional de Baff, se encuentra rodeado por montañas con más de 4.000 metros de alturas y cuyas aguas turquesas, provienen de los glaciares Lefroy y Victoria. Con el buen tiempo, una de las actividades más divertidas para hacer en familia es surcar las aguas del lago en Kayak o realizar una de las innumerables rutas de senderismo que encontraréis en el entorno. Una de las más famosas es la Agnes Trail que finaliza en el Lago Agnes. En invierno, tendréis la oportunidad de hacer patinaje en plena naturaleza.

Uno de los paisajes más visitados en el mundo son las cataratas del Niágara y pueden apreciarse tanto desde el lado estadounidense como desde el lado canadiense, siendo mucho más espectaculares desde este último. Las cataratas están formadas por tres caídas de agua y la más espectacular es la Horseshoe Falls que debe su nombre a su forma de herradura y que cuenta con más de 671 metros de ancho.

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