El Bierzo: verano bajo el eclipse
Vivir un eclipse no es algo que ocurra todos los veranos… y mucho menos compartirlo con tus hijos en plena naturaleza. Este viaje en El Bierzo es la combinación perfecta entre aventura, calma y conexión real: días al aire libre, nuevas amistades, experiencias que sorprenden y momentos que se quedan. Un programa pensado para familias monoparentales que buscan algo más que unas vacaciones. Aquí no solo viajas… creas recuerdos que os acompañarán siempre.
Hay momentos que no se repiten… y este es uno de ellos. Imaginad estar rodeados de naturaleza, con vuestros hijos a vuestro lado, mientras el cielo se transforma ante vuestros ojos durante el eclipse del 12 de agosto. No es solo lo que vais a ver, es lo que vais a sentir. Esa mezcla de asombro, emoción y conexión convierte este viaje en algo que recordaréis siempre. El Bierzo os recibe como esos destinos que no necesitan artificios. Montañas que envuelven, viñedos de uva Mencía que dibujan el paisaje y una atmósfera que invita a bajar el ritmo. Aquí todo tiene un carácter auténtico, cercano, de esos lugares que se viven sin prisa y se sienten de verdad.
Durante toda la semana compartiréis esta experiencia con otras familias que, como vosotros, han decidido viajar de una forma diferente. En viajacontufamilia, creemos en los viajes que conectan personas, no solo destinos. Por eso, cada actividad está pensada para que surjan vínculos de forma natural, sin forzar nada, simplemente dejando que todo fluya. Días llenos de movimiento, juegos compartidos, excursiones por entornos que sorprenden y momentos en los que vuestros hijos descubren, exploran y disfrutan sin límites. Y al caer la noche, ese ambiente especial que solo se crea cuando varias familias comparten una misma experiencia: risas, conversaciones y esa sensación de estar exactamente donde queríais estar.
Y entonces llega el momento. El cielo cambia, el tiempo parece detenerse y todo cobra un significado distinto. El eclipse no es solo un fenómeno natural, es el instante que une todo lo vivido durante el viaje. Un recuerdo compartido que os acompañará siempre. Porque en El Bierzo no solo vais a viajar. Vais a vivir una experiencia que suma cada día, que conecta y que deja huella. Un viaje donde lo importante no es solo el lugar… sino todo lo que vais a construir juntos.
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En el corazón de El Bierzo, donde la naturaleza marca el ritmo y el silencio tiene un valor especial, os espera Yōkai Camp, en Lillo del Bierzo (León). Un enclave rodeado de bosques, senderos y espacios abiertos que invitan a desconectar de verdad… y a reconectar con lo que realmente importa: vuestro tiempo juntos. Este no es un destino cualquiera. Es el lugar perfecto para quienes buscáis unas vacaciones diferentes, donde la naturaleza no es solo el entorno, sino parte activa de la experiencia. Aquí, cada paseo, cada actividad y cada momento compartido se vive con una intensidad distinta. En viajacontufamilia, entendemos que viajar siendo madre o padre no es solo cambiar de lugar, sino encontrar espacios donde os sintáis cómodos, acompañados y en sintonía con otras familias. Por eso, este campamento está pensado para vosotros: un ambiente cercano, real y sin artificios, donde todo fluye de forma natural.
La propuesta no busca saturaros de actividades, sino ofreceros un equilibrio perfecto. Días en los que vuestros hijos se llenan de energía explorando, jugando y descubriendo… combinados con momentos de calma en los que simplemente podéis parar, respirar y disfrutar del entorno. Todo está organizado para que os sintáis seguros, tranquilos y libres al mismo tiempo. Sin masificaciones, sin prisas, sin esa sensación de tener que seguir un ritmo impuesto. Aquí cada familia encuentra el suyo. Y cuando pensáis que la experiencia no puede ser más especial… llega el gran momento. El eclipse del 12 de agosto se convierte en el instante que lo transforma todo. Bajo uno de los cielos más limpios de la península, viviréis un espectáculo natural que no solo se observa… se siente. Un recuerdo que quedará grabado en vosotros y en vuestros hijos para siempre.
Porque este viaje no va solo de desconectar. Va de compartir, de emocionaros juntos y de vivir algo que, sencillamente, no se repite.
Día 1 · El comienzo de algo que no esperabais sentir tan pronto
Llegáis sin prisas, dejando atrás el ruido del día a día. Poco a poco os instaláis en vuestro nuevo hogar en plena naturaleza, mientras vuestros hijos empiezan a explorar con esa curiosidad que solo aparece cuando todo es nuevo. Sin daros cuenta, las primeras conversaciones empiezan a surgir. Una comida compartida, miradas cómplices entre padres, risas espontáneas entre niños que aún no se conocen… pero que en cuestión de horas ya parecen amigos. La tarde fluye entre juegos, dinámicas y pequeños retos que rompen el hielo sin esfuerzo. Y cuando cae la noche, todo se vuelve especial. La fogata ilumina el momento, las historias aparecen, los niños corren con linternas… y en silencio pensáis: este viaje prometía, pero ya empieza a superar expectativas.
Día 2 · Descubrir que sois más capaces de lo que imaginabais
Hoy no es solo un día de actividades, es un día de superación. De esos que los niños recuerdan porque han hecho algo que antes no se atrevían. Entre cuerdas, alturas, equilibrio y risas, cada uno avanza a su ritmo. Sin presión. Solo con esa motivación natural de probar, intentar… y conseguirlo. Por la tarde, el entorno se convierte en un juego. Mapas, brújulas y pistas que seguir despiertan el espíritu explorador. Y al llegar la noche, el ritmo baja. El cielo se convierte en protagonista y, tumbados bajo las estrellas, aparecen conversaciones que no necesitan palabras.
Día 3 · Volver a lo sencillo… y descubrir que es lo más valioso
Hoy camináis juntos. Sin pantallas, sin interrupciones. Solo naturaleza, conversación y ese tiempo que tantas veces falta. El destino: una playa fluvial donde el agua, las risas y la libertad lo llenan todo. Aquí los niños no necesitan nada más. Por la tarde, descubren habilidades que sorprenden: hacer nudos, usar herramientas sencillas, probar puntería… pequeños aprendizajes que les hacen sentirse capaces. Y la noche… tiene algo especial. Tradición, historias y una queimada que envuelve el ambiente en un momento mágico, de esos que se quedan grabados sin hacer ruido.
Día 4 · Lugares que no se explican… se sienten
Hoy el viaje os lleva a uno de esos escenarios que parecen irreales: Las Médulas y el Lago de Carucedo. El paisaje sorprende desde el primer momento. Colores, formas y silencio. Un lugar donde todo invita a parar y simplemente mirar. Después, el agua se convierte en juego. Risas, momentos compartidos y esa sensación de estar viviendo algo único. Regresáis al campamento con la mente llena de imágenes… y con esa sensación difícil de explicar, pero imposible de olvidar.
Día 5 · Cuando todo encuentra su equilibrio
Hoy el día tiene dos ritmos. El de vuestros hijos… y el vuestro. Por la mañana, energía, juegos y diversión sin pausa. Por la tarde, ellos siguen sumando momentos: cocina, piscina, risas… Y vosotros, por fin, tenéis ese espacio que también necesitabais. Una cata de vinos del Bierzo que no es solo degustar, es parar, conversar y reconectar con vosotros mismos. Sin culpa. Porque sabéis que ellos están exactamente donde quieren estar.
Día 6 · El día que recordaréis toda la vida
Llega el momento que lo cambia todo. Hoy llega el momento más esperado del programa, el instante que convierte este viaje en un auténtico eclipse para familias monoparentales inolvidable. Por la mañana, cogeremos nuestros coches y disfrutaremos de una salida a una playa fluvial cercana. Agua, toboganes naturales, picnic y juegos convierten el día en puro verano. Es un tiempo para relajarse, compartir risas y prepararse emocionalmente para lo que vendrá después. . Por la tarde, camináis juntos hasta un mirador privilegiado. El cielo empieza a transformarse. La luz cambia. El ambiente se detiene. Y entonces ocurre. El eclipse no se explica. Se siente. Se comparte. Se queda. Miradas hacia arriba, silencio, emoción… y la certeza de estar viviendo algo irrepetible junto a vuestros hijos. La noche continúa con una despedida que no parece un final. Música, abrazos, fotos… y esa sensación de que en pocos días habéis vivido mucho más de lo esperado.
Día 7 · El final que en realidad es un comienzo
El último día llega sin avisar. Desayunos tranquilos, sonrisas y despedidas que cuestan Porque este viaje no ha sido solo un destino. Ha sido tiempo real. Del que suma. Del que une. Del que permanece. En viajacontufamilia, sabemos que hay experiencias que no terminan cuando vuelves a casa. Se quedan contigo. Crecen contigo. Y esta… es una de ellas.

Dejad atrás la sensación de viajes impersonales, de horarios que agobian y de días que pasan sin dejar huella. Aquí todo cambia. Esta experiencia está pensada para que podáis miraros más, reíros sin prisas y compartir ese tiempo que en el día a día tantas veces se escapa En plena naturaleza de El Bierzo, Yōkai Camp se convierte en ese lugar donde todo vuelve a tener sentido. Rodeados de bosques, aire puro y espacios abiertos, notaréis cómo el ritmo cambia casi sin daros cuenta. Aquí no hay prisas, no hay presión… solo momentos que se viven de verdad.
En viajacontufamilia, creemos que viajar no es llenar el día de actividades, sino llenarlo de significado. Por eso, este viaje no va solo de hacer cosas, va de sentirlas. De compartirlas. De vivirlas juntos. Porque aquí no venís solo vosotros. Llegáis y os encontráis con otras familias que también han decidido viajar de forma diferente. Personas que entienden vuestra forma de vivir, de educar y de disfrutar. Y sin forzarlo, surge algo especial: conversaciones, complicidades y vínculos que nacen de lo cotidiano. Veréis cómo vuestros hijos se sueltan, ganan confianza, hacen amigos y se sienten parte de algo. Y mientras ellos crecen en esa libertad, vosotros también encontráis vuestro espacio: desconectáis, respiráis y volvéis a disfrutar sin esa sensación de tener que estar en todo.
En Yōkai Camp no solo descansáis, os sumergís en una experiencia que conecta directamente con lo esencial: naturaleza, calma y tiempo compartido con vuestros hijos. Durante vuestra estancia, os alojaréis en amplias tiendas glamping completamente equipadas, listas a vuestra llegada para que no tengáis que preocuparos de nada. Una forma de vivir el espíritu del camping, pero con ese confort que marca la diferencia cuando viajáis en familia. Cada tienda cuenta con su propio espacio exterior, ese rincón donde, sin daros cuenta, terminan ocurriendo algunos de los momentos más especiales del viaje: conversaciones al atardecer, risas después de un día intenso o simplemente ese instante de calma antes de dormir.
En viajacontufamilia, sabemos que el entorno también forma parte de la experiencia. Por eso, todo el campamento está pensado para que vuestros hijos disfruten sin límites… y vosotros con total tranquilidad. Piscina, rocódromo, parque de cuerdas, pista americana y amplias zonas verdes convierten el día a día en una aventura constante. Aquí los niños corren, exploran y se sienten libres dentro de un entorno seguro y controlado. Los baños y duchas, ubicados en edificios independientes, cuentan con agua caliente y mantenimiento diario, garantizando comodidad e higiene durante toda la estancia. Y entonces llega la noche… El silencio, los sonidos de la naturaleza, el cielo abierto… y vosotros compartiendo ese momento con vuestros hijos. Porque dormir aquí no es solo descansar. Es vivir algo que se queda dentro. Una experiencia sencilla, auténtica… y difícil de olvidar.
¿Por qué este programa puede ser justo lo que estabais buscando? Porque hay veranos que se olvidan… y otros que marcan un antes y un después. Este programa nace para quienes no se conforman con viajar, sino que quieren vivir algo que realmente conecte con sus hijos.
En viajacontufamilia, entendemos que no buscáis solo actividades, buscáis sentido. Por eso, aquí encontráis un equilibrio real: días activos, llenos de experiencias… pero sin esa sensación de ir corriendo de un sitio a otro. Todo fluye con naturalidad, respetando vuestro ritmo y el de vuestros hijos. Este viaje reúne lo que realmente importa: un entorno natural privilegiado, lejos de aglomeraciones, donde podéis relajaros de verdad; una organización cuidada que os da tranquilidad desde el primer momento; y, sobre todo, la oportunidad de compartir con otras familias que viven y sienten de forma similar. Aquí vuestros hijos no solo se divierten. Crecen, ganan confianza, hacen amigos y viven experiencias que les marcan. Y vosotros, mientras tanto, volvéis a disfrutar sin esa presión constante, sintiéndoos acompañados y parte de algo.
El entorno seguro, tranquilo y sin masificaciones permite que cada momento se saboree con calma. Sin prisas. Sin distracciones. Porque al final, lo que os lleváis no son solo fotos. Son recuerdos reales, compartidos, de esos que vuelven una y otra vez cuando pensáis en ese verano. Y si lo que buscáis es precisamente eso… este viaje encaja con vosotros.

Todo lo que necesitáis saber antes de viajar
Menús durante la estancia
- Cocina casera elaborada en el propio campamento, con enfoque familiar y equilibrado
- Platos variados que combinan carne y pescado
- Verduras y opciones frescas de temporada
- Arroces, pastas y recetas tradicionales adaptadas a todos
- Postres caseros o fruta en cada comida
- Desayunos completos con opciones dulces y saladas (bollería, tostadas, fruta, lácteos, embutidos…)
- Comidas y cenas compartidas en familia, fomentando la convivencia
- Posibilidad de menús especiales (intolerancias, alergias, celiaquía, vegetarianos, etc.) avisando previamente
Qué debéis llevar
- Calzado que se pueda mojar y que sujete bien el tobillo (río y actividades acuáticas)
- Toalla de piscina y toalla de baño
- Protector solar y gorra
- Linterna
- Mochila pequeña para excursiones
- Botella de agua o cantimplora reutilizable
- Repelente de mosquitos
- Secador (si lo necesitáis)
- Material de flotación habitual si el niño/a no sabe nadar
- Ropa cómoda y deportiva (no es necesario material técnico)
- Recomendación: traer 2 o 3 bañadores por la frecuencia de actividades acuáticas
Instalaciones disponibles
- Zona de tendederos para secar ropa y toallas
- Lavadora de monedas
- Zona de lavado a mano
Alojamiento – Tiendas Glamping Familiares
- Tiendas amplias y cómodas dentro del campamento
- Diámetro aproximado de 5 metros
- Altura máxima de unos 3 metros (sensación de amplitud)
- Cama de 1,35 cm + cama de 90 cm (opción de añadir más camas)
- Ropa de cama incluida
- Iluminación interior y punto de luz exterior
- Enchufe disponible
- Espejo
- Baúl de almacenaje
- Perchero/zapatero para organización
- Espacio pensado para combinar naturaleza y comodidad
Baños y duchas
- Ubicados en edificios independientes del alojamiento
- Duchas con agua caliente
- Limpieza mínima dos veces al día (reforzada si es necesario)
- Instalaciones preparadas para uso familiar cómodo

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